Aprende sobre la educación americana

Estados Unidos es un país especialmente destacable en materia formativa. En los últimos años, las primeras 20 posiciones de los rankings internacionales de mayor calibre como el de Shanghai, Times Higher Education o QS han sido ocupadas casi exclusivamente por centros de estudios norteamericanos.

Características del sistema norteamericano de educación

Si bien algunos países como el nuestro han cambiado sus modalidades de formación y planes de estudio, la apertura no ha alcanzado el grado del sistema estadounidense.

Asimismo, los profesores no están tan preparados como en ese país como para impartir clases dinámicas y las instituciones tienen una oferta educativa más limitada en cuanto a habilidades, profundidad de estudios y medios.

El sistema educativo norteamericano es más abierto que en muchos de los países asiáticos y europeos, donde hasta hace poco se enseñaba sólo a través de la pizarra.

Hace varios años la mayoría de los países latinoamericanos trabajan sobre textos y estudios de casos, mientras que en Estados Unidos la pedagogía se amplió mucho más: hay una discusión profunda acerca de los temas y se focaliza en las ideas.

Los desafíos de la educación en Estados Unidos

Uno de los principales desafíos es la manera de inscribirse a las clases y el desarrollo del plan académico.

Hay una gran oferta de estudios y puedes elegir entre diferentes programas, por ello conviene que aproveches a los asesores académicos que ofrecen las instituciones.

Ellos están disponibles para discutir tus intereses y opciones, además de orientarte en el modo de inscripción, para que el proceso te sea sencillo y rápido.

Si quieres disfrutar al máximo la aventura académica las universidades ofrecen una gran flexibilidad de horarios, clases entretenidas y una gran variedad de actividades extracurriculares que podrás realizar.

Las clases son otro universo: se realizan desde grandes conferencias con cientos de estudiantes por clase hasta seminarios más pequeños con un número reducido de asistentes.

Son altamente dinámicas, y los docentes esperan que compartas tu opinión, la defiendas y participes en presentaciones y discusiones en clase.

Sin embargo, la exigencia es alta: cada semana los docentes asignan textos y materiales de lectura con los que debes mantenerte al día y realizar las tareas indicadas para poder participar en clase, además de dedicar horas en el laboratorio.

Las calificaciones se asignan en base a la participación en clase, así como en los resultados de los exámenes de mitad de período, evaluaciones o monografías de investigación e informes de laboratorio, por lo que es fundamental asistir a las lecciones y realizar las tareas para seguir el curso.

Los “créditos” o también llamado “horas de crédito” se otorgan por curso, y dependiendo de la cantidad de horas del mismo es la cantidad de créditos que se obtienen. Un curso de tiempo completo tiene una carga horaria que va de 12 a 15 horas de crédito.

Para poder graduarse, el estudiante debe alcanzar determinada cantidad de horas de crédito.